Para evitar
protestas, China limita a la prensa
Agencias AP, EFE y ANSA
Marzo de 2011
Con el objetivo de evitar seguir los pasos de Túnez
o Egipto, en donde revueltas populares derribaron
largos regímenes dictatoriales, China decidió ayer
imponer nuevas restricciones a la prensa extranjera
y defendió el accionar de la policía, que el domingo
pasado reprimió con dureza a los periodistas que
intentaban informar acerca de las protestas en
contra del gobierno de Pekín.
La libertad de movimiento que tenía la prensa
internacional en China quedó ahora limitada y se
reintrodujeron severas medidas que los periodistas
deberán respetar no sólo en lugares de exclusión
como el Tíbet, sino también en Pekín y Shanghai.
El domingo pasado, la policía salió a la calle con
la determinación de impedir las "protestas del
jazmín", que, inspiradas en las manifestaciones en
el mundo árabe, se organizan desde hace dos semanas
para pedir el fin de la corrupción y desigualdad en
China.
En esa ocasión, varios periodistas fueron agredidos
y detenidos mientras hacían su trabajo, lo que
provocó una fuerte condena de organizaciones de
derechos humanos, de Estados Unidos y de la Unión
Europea, que pidieron al gobierno chino "garantizar
la seguridad de los corresponsales extranjeros".
En una conferencia de prensa, la vocera de la
cancillería china, Jiang Yu, justificó ayer el
accionar de la policía y sostuvo que los periodistas
deben "colaborar" con las autoridades para "mantener
el orden". Además, adelantó que aquellos
comunicadores que quieran seguir las protestas del
próximo domingo deberán "pedir una autorización a
las autoridades locales".
"La policía ha emitido instrucciones razonables y
los periodistas deben comprender y cooperar, deben
someterse a las leyes y reglamentos vigentes en
China", indicó la vocera.
Desde los Juegos Olímpicos de 2008, el gobierno
chino había decidido que no era necesario pedir
permiso para entrevistar a los ciudadanos, aunque a
partir de la convocatoria a las protestas se volverá
a esa exigencia.
Durante la protesta del domingo pasado, los
periodistas de cinco organizaciones noticiosas
dijeron que se confiscaron sus equipos y que
destruyeron sus materiales. Según Bloomberg News,
uno de ellos fue agredido por cinco individuos
vestidos de civil, quienes le arrebataron su cámara.
Por otra parte, un periodista de la BBC escribió que
él y un colega fueron maltratados cuando intentaban
informar acerca de la movilización, que, por los
fuertes controles e intimidación por parte de la
policía, no fue multitudinaria como la primera
protesta realizada el pasado domingo 20.