Incrementa China
su poderío militar
Agencias DPA, AFP y NYT
Enero de 2011
En una muestra de su creciente poderío militar,
China anunció ayer que ha fabricado un prototipo de
avión de combate casi invisible a los radares que
realizará este mes sus primeros vuelos de prueba.
La noticia sobre la construcción del prototipo
(conocido como J-20) se conoció cuando faltan apenas
unos días para la visita a China del secretario de
Defensa norteamericano, Robert Gates. Además,
coincide con el anuncio de que Estados Unidos está
reduciendo su gasto militar y demuestra que "el
ejército chino está avanzando rápidamente en la
modernización de su fuerza aérea y está
incrementando sus esfuerzos por avanzar hacia el
océano abierto", según afirmó ayer el diario japonés
Asahi Shimbun. De esta manera, China podría amenazar
el "equilibrio militar en el este de Asia", añadió
el diario.
Por su parte, The New York Times afirmó ayer que,
con la nueva aeronave, China está desplegando
capacidades que sugieren que podría desafiar a las
fuerzas norteamericanas en el Pacífico, a pesar de
que ha negado durante años tener alguna intención de
equiparar el poder militar de Estados Unidos.
El J-20, cuyas primeras imágenes se pudieron ver
ayer en sitios web del país, es incluso más grande
que el F-22 Raptor, el avión casi invisible al radar
que posee la fuerza aérea de Estados Unidos. Con el
reabastecimiento en pleno vuelo, puede llegar hasta
la isla norteamericana de Guam.
Por otra parte, varios analistas ratificaron ayer
que el momento en el cual China anunció la
fabricación del J-20 está lejos de ser una
casualidad y se conecta directamente con la
inminente visita de Gates. El funcionario
norteamericano se entrevistará con las principales
autoridades militares del país, en un intento de
resucitar las relaciones bilaterales en este campo,
interrumpidas hace un año por Pekín en una reacción
a la venta de armas estadounidenses a Taiwan.
"Esta es la nueva política de disuasión. Ellos
quieren mostrar a Estados Unidos, y a Gates, su
músculo", dijo desde Hong Kong Andrei Chang, editor
en jefe del semanario especializado Kanwa Defense.
"El significado político de este avión es mayor que
el militar", consideró por su parte el analista
militar chino Song Xiaojun. "China está pidiendo un
mayor respeto", añadió.
El J-20, que estaría operativo para 2017, es una
muestra de la agresiva modernización que
experimentaron en la última década las alguna vez
débiles fuerzas armadas chinas, que está preocupando
cada vez más al Pentágono y a países cercanos a
China. Tanto es así que el organismo de inteligencia
australiano cree que Pekín está escondiendo la
extensión de su rearme militar y que el gasto en
esta área llegó a 90.000 millones de dólares, el
doble de los 45.000 millones anunciados
oficialmente.
Además de la aeronave, se cree que China está
reacondicionando un portaaviones ucraniano de la era
soviética -es la primera vez que Pekín encara un
proyecto de este tipo- que estaría listo para entrar
en funciones en 2012. A esto se añade la capacidad
de disuasión nuclear, estimada por los expertos en
unas 160 ojivas, que se han desplegado en lanzadores
móviles y submarinos. Se presume que el próximo paso
será el uso de misiles de ojivas múltiples. Además,
la flota china de 60 submarinos, la más grande de
Asia, está siendo reequipada con embarcaciones
supersilenciosas y equipadas con misiles balísticos
de segunda generación.
"La definición de las capacidades de Pekín está cada
vez más clara y cada vez más enfocada en limitar la
capacidad norteamericana de proyectar su poder
militar en el Pacífico occidental", dijo Abraham M.
Denmark, un ex director de la oficina de Gates
especializado en China.
El rearme es especialmente preocupante para Taiwan,
considerada "una provincia rebelde" por China, y
cuyo gobierno autónomo sólo se sostiene gracias al
compromiso norteamericano de que será defendido si
es atacado por Pekín.
"Los chinos no deben hacer nada en el futuro.
Solamente con anuncios ya han arruinado el
planeamiento estratégico de la acción norteamericana
dentro y alrededor del estrecho de Taiwan", afirmó
Lin Chong-ping, un ex funcionario del Ministerio de
Defensa taiwanés.
Los chinos justifican su rearme en los supuestos
planes norteamericanos de contener el poder militar
de Pekín con alianzas con países cercanos como Corea
del Sur, Japón y Taiwan. "Algunos creen que Estados
Unidos completará el círculo en torno de China de
este modo. Tenemos que preocuparnos, es natural",
dijo Xu Qinhua, experto de la Universidad Renmin, de
China, y asesor del gobierno.