Los homosexuales
en La Moneda
Acción Familia
Enero de 2011
Inicialmente, la noticia tuvo escaso impacto en
Chile, por efecto de la categoría de los medios que
la difundieron. Se trataba del amigable encuentro
del Presidente Sebastián Piñera con el más notorio
activista homosexual, que dirige el Movilh,
aparecido en la página web de este último,
incluyendo una foto del Jefe del Estado, junto al
Senador Andrés Chadwick y al citado activista en el
acto del “Instituto Chileno de Derechos Humanos”, el
cual, pese a su nombre, apoya la agenda homosexual.
En el exterior la noticia fue más difundida,
apareciendo en la conocida página web de Life Site
News, que da detalles que parecen haber escapado a
gran parte de la opinión pública chilena.
El representante del ´Movilh´ afirmó a este último
medio que el Presidente habría dicho que el Gobierno
avanzaría para “poner fin a las desigualdades que
han experimentado en el País las parejas del mismo y
de diferente sexo, y que esta propuesta sería
formalizada en Enero”. Esto ya era sabido, pero lo
que no está claro es qué efectos políticos tendrá el
intento, pues las exigencias homosexuales no paran
ahí, sino más bien recién comienzan.
En efecto, acto seguido Life Site News cita
expresiones del activista: “el Gobierno debería
tomar medidas contra las actitudes discriminatorias
en la sociedad a través de iniciativas de educación
pública”, incluso “programas de educación sexual que
enseñen a los adolescentes sobre la homosexualidad
en el contexto de igualdad con la conducta
heterosexual”; es decir, que se equipare lo que es
natural y moral con lo que es anti-natural y amoral,
y que así se engañe a los jóvenes. Y que se dé igual
status a los transexuales, que reclaman que su
“género real” es diferente del físico. ¡O sea, lo
que el activista pretende es simplemente que los
programas educativos promuevan la sodomía!
Pero esto no es todo: también exige que se baje la
edad de consentimiento para los adolescentes que
acepten tener relaciones contra natura, de 18 años,
que establecen las leyes, a 14, para “lograr
igualdad con la edad de consentimiento en las
relaciones heterosexuales”. Así se protegería a
quienes induzcan a menores de edad a practicar la
homosexualidad, para que, si son denunciados, no
terminen en la cárcel.
Aceptar esta exigencia haría impunes los actos de
pedofilia sodomítica, que es la principal meta de
los homosexuales. Esto, mientras sus agentes
penetran en los colegios para realizar ese
proselitismo, insisten en una ley contra todas las
discriminaciones y se esfuerzan por lograr, sea el
pseudo matrimonio homosexual, sea la unión civil
entre personas del mismo sexo, para, con todo eso,
volverse una fuerza dominante en el País.
Es decir, los homosexuales de hoy, exigen todo, de
inmediato y para siempre, sin olvidarse de perseguir
y amenazar a los opositores.
Sr. Presidente, ¡ya es hora de resistir al lobby
homosexual! ¡Antes de que sea tarde!